Reencuentro con las raíces y con las ruinas del origen.
“Una pasión inútil”, eso somos porque al final llega la muerte y todo apasionamiento resulta al final en el absurdo. A pesar de ello, a sabiendas, nos apasionamos y nos aferramos y construimos templos o castillos de naipes que finalmente terminan en el suelo. Seguimos construyendo o destruyendo, según lo que seamos.
La pasión que resiste a la muerte probablemente sea el signo de la razón… o de la locura. Lo acusaron de loco y lo castigaron por ello, pero quienes lo conocimos sabíamos que su locura era la verdadera manifestación de la razón. Su vida, una estética de la ética.
Video grabado en las ruinas de Canoitas “viejo”, pueblo destruido durante la Revolución a inicios del siglo XX.
En una visita intempestiva para dejar los restos del tío abuelo en su lugar de origen, lugar de leyendas y de historia; obtuvimos el regalo de conocer este magnífico lugar, quizás como última muestra de su característica generosidad.
En en lago cráter de Alchichica sonó “El mar en los ojos”, agua salada como lágrimas sin llanto sobre paciencia de coral.